Compromiso real con la sostenibilidad educativa
La educación ambiental forma parte del ADN pedagógico de Jesuitinas Pamplona. En nuestra apuesta por integrar la sostenibilidad en el día a día del alumnado, este trimestre hemos incorporado un nuevo compostador escolar en el huerto educativo que comparten 3º de Diversificación, 1º de ESO e Infantil.
Este espacio es un laboratorio natural donde el alumnado aprende haciendo, observa cambios reales en el entorno y comprende la importancia del cuidado de la tierra desde edades tempranas.
Por qué es clave separar la materia orgánica en los centros educativos
La materia orgánica representa cerca del 40% de los residuos que generamos, según los programas de educación ambiental de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona. Cuando no se separa adecuadamente:
- aumentan los residuos enviados a vertedero,
- se incrementan los costes económicos de gestión,
- se generan mayores impactos ambientales.
En cambio, cuando se deposita correctamente, se convierte en un recurso valioso: compost natural.
El compost mejora la calidad del suelo del huerto escolar, reduce la necesidad de fertilizantes químicos y contribuye a cerrar el ciclo del carbono.
Por ello, hemos habilitado contenedores de materia orgánica en el patio y en las escaleras, accesibles desde los tres pisos del colegio, para que todo el alumnado participe activamente en la separación responsable.

Cómo funciona nuestro proyecto de compostaje escolar
Con la instalación del nuevo compostador, el alumnado participa en un auténtico proyecto de economía circular en el colegio: los restos orgánicos generados a diario en Jesuitinas Pamplona se transformarán en abono para nuestro propio huerto.
Colaboración del comedor escolar
El equipo del comedor de Serunion realiza una tarea esencial separando cada día la materia orgánica —excepto alimentos cocinados— para su posterior compostaje. Su colaboración ha sido clave para poner en marcha este sistema de gestión sostenible de residuos en el centro.
Papel del aula de la Estructura Específica
El alumnado del aula de la Estructura Específica desempeña un rol muy importante dentro del proceso:
- vacían diariamente los contenedores de materia orgánica del colegio y del comedor,
- transportan los restos orgánicos hasta el compostador,
- ayudan a evitar malos olores, acumulación de residuos y proliferación de bacterias,
- garantizan la limpieza y el buen funcionamiento del sistema.
Su participación aporta un aprendizaje práctico y significativo, favorece la autonomía, la inclusión y refuerza el trabajo cooperativo entre etapas.
Aprendizaje en el huerto escolar: ciencia, sostenibilidad y responsabilidad
El compostador se convierte ahora en una herramienta educativa que permite al alumnado comprender:
- qué materiales son adecuados para el compost,
- qué ocurre dentro del proceso de descomposición,
- qué fauna participa en el compostaje,
- cómo se transforma la materia orgánica en abono útil para las plantas del huerto escolar.
Este proyecto combina ciencia experimental, conciencia ecológica y responsabilidad ambiental, tres pilares esenciales para formar ciudadanos comprometidos con su entorno.

Un proyecto de sostenibilidad para toda la comunidad educativa
El compostaje escolar solo funciona si todos contribuimos. Por eso, animamos a:
- familias,
- alumnado,
- profesorado,
- personal del centro
a incorporar la separación de la materia orgánica como un hábito cotidiano tanto en el colegio como en casa.
Cada pequeño gesto suma, y este proyecto demuestra que desde la escuela es posible avanzar hacia modelos reales de sostenibilidad, economía circular y cuidado del planeta.
